
La educación pensada en el adulto (LA ANDRAGOGIA)
La necesidad de hablar de Andragogía, como cuestión
diferente de la Pedagogía, se basa en la distinción de los propósitos, fines,
formas de atención, tipos de materiales y formas de evaluación de sus aprendizajes.
Definitivamente, el proceso educativo en los adultos requiere tomar en cuenta
sus características bio-psico-sociales y sus experiencias anteriores, presentes
y futuras o deseables.
CONCEPTO
Hoy en día se considera a la andragogía como la disciplina
que se ocupa de la educación y el aprendizaje del adulto, a diferencia de la
Pedagogía que se aplicó a la educación del niño.
ANTECEDENTES
La primera vez que se ocupó esta expresión, fue el
maestro alemán Alexander Kapp, en 1833, quien intentó describir la práctica
educativa que Platón ejerció al instruir a sus pupilos que, como se sabe, no
eran precisamente niños. A principios del siglo XX, se retoma el concepto por
Eugen Rosenback para referirse al conjunto de elementos curriculares propios de
la educación de adultos, como son: filosofía, profesores y métodos. En la
década de los sesenta es cuando se aplica el concepto con cierta frecuencia,
tanto en Europa como en América del Norte, para referirse específicamente a los
métodos, técnicas, fines y en general, a todo el currículum diseñado para
llevar a cabo la educación integral en la población adulta. El enfoque de la
andragogía obtuvo fuerte impulso mediante el denominado Grupo andragógico de
Nottingham en los años ochenta.
Bajo el interés por el proceso de la formación y de la
educación permanente de hombres y mujeres adultas, de manera diferencial a la
formación del niño, la UNESCO retomó el concepto en sustitución de la expresión
de Pedagogía para adultos.
A últimas fechas, se ha dado suma importancia a los
preceptos andragógicos para identificar la forma en que se logra el aprendizaje
en la Educación de Adultos de forma tal que éstos logran el desarrollo
autosostenido e integral que les lleva a ubicarse como individuos capaces de contribuir
a logros profesionales, de crecimiento personal y de intervención comunitaria y
social.
Algunos autores que intentan definir a la Andragogía
expresan:
...”es la disciplina educativa que trata de comprender
al adulto(a), desde todos los componentes humanos, es decir como un ente
psicológico, biológico y social”.
(Márquez A., "Andragogía: propuesta política para
una cultura democrática en educación superior".
"Andragogía es la ciencia y el arte que, siendo
parte de la Antropogogía y estando inmersa en la Educación Permanente, se
desarrolla a través de una praxis fundamentada en los principios de
Participación y Horizontalidad; cuyo proceso, al ser orientado con
características sinérgicas por el Facilitador del aprendizaje, permite
incrementar el pensamiento, la autogestión, la calidad de vida y la creatividad
del participante adulto, con el propósito de proporcionarle una oportunidad
para que logre su autorrealización"
... (la praxis andragógica es)... "un conjunto de
acciones, actividades y tareas que al ser administradas aplicando principios y
estrategias andragógicas adecuadas, sea posible facilitar el proceso de
aprendizaje en el adulto"
En la mayoría de las culturas se considera como adulto
a toda aquella persona que tiene más de 18 años. Aunque después de los 60 años
de edad se les llame Adultos Mayores, Senectos, Ancianos o Miembros de la
Tercera Edad, y siguen siendo adultos, existen diferencias entre quienes son
mayores de 18 y menores – promedios ambos – de 60. Como se sabe, la adultez no
inicia ni termina exactamente en éstos límites cronológicos. Aportaciones de
algunos estudiosos en el campo del Desarrollo Humano coinciden en afirmar que
la edad adulta tiene sub etapas, como:
- Edad Adulta Temprana (entre los 20 y 40 años)
- Edad Adulta Intermedia (de los 40 a los 65 años) y
- Edad Adulta Tardía (después de los 65 años de edad)
En el presente no ha existido acuerdo entre todos los
estudiosos del tema para definir al adulto y asignarles las edades
correspondientes a sus diferentes etapas vitales.
Es, precisamente, que la edad adulta incluye otras
características que le diferencian de las etapas anteriores y posteriores.
Bajo el tema que nos compete – Educación Continua –
respetaremos que las características especiales del aprendizaje en el adulto
dependen en gran medida de la psicología propia de esta edad evolutiva.
El tema es demasiado amplio para atenerle aquí completamente
pero se destacan las principales características a tomar en cuenta dentro del
proceso educativo y especialmente en la Educación Continua y Permanente.
El adulto...
- Pretende y desarrolla una vida autónoma en lo económico y en lo social.
- Cuando tiene buena salud, está dispuesto a correr riesgos temporales de entrega corporal en situaciones de exigencia emocional
- Puede y desea compartir una confianza mutua con quienes quieren regular los ciclos de trabajo, recreación y procreación, a fin de asegurar también a la descendencia todas las etapas de un desarrollo satisfactorio.
- Posee un concepto de sí mismo como capaz de tomar decisiones y autodirigirse.
- Juega un papel social, que conlleva responsabilidades desde el punto de vista económico y cívico.
- Forma parte de la población económicamente activa y cumple una función productiva.
- Actúa independientemente en sus múltiples manifestaciones de la vida.
- Su inteligencia sustituye a la instintividad.
- Además de su preocupación por el Saber, requiere del Saber hacer y el Saber ser.
- Tiene la capacidad para entregarse a afiliaciones y asociaciones concretas así como para desarrollar la fuerza ética necesaria para cumplir con tales compromisos.
- Sus experiencias sexuales y sociales, así como sus responsabilidades, lo separan sustancialmente del mundo del niño.
- En los últimos años de ésta etapa, se considera como alguien que enseña, educa o instituye, así como buen aprendiz. Necesita sentirse útil y la madurez requiere la guía y el aliento de aquello que ha producido y que debe cuidar
A su vez, en su papel de educando
- Se acerca al acto educativo con disposición para aprender, responsable y consciente de la elección del tema a atender
- Puede pensar en términos abstractos, es capaz de emplear la lógica y los razonamientos deductivos, hipótesis y proposiciones para enfrentar situaciones problemáticas.
- Se torna de un ser dependiente a uno que autodirige su aprendizaje.
- Aprovecha su bagaje de experiencias como fuente de aprendizaje, tanto para sí mismo como para los que le rodean.
- Suele mostrarse como analítico y controvertible de la sociedad, la ciencia y la tecnología.
- Regularmente rechaza las actitudes paternalistas de los educadores.
- Mantiene una actitud de participación dinámica pero asume posiciones desaprobatorias cuando se siente tratado como infante.
- Rechaza la rigidez e inflexibilidad pedagógica con que es tratado por los profesores que frenen indirectamente el proceso de autorrealización, aspiración natural y propia de la juventud y de los adultos en general.
- Es buscador de una calidad de vida humana con fuertes exigencias de que se le respete su posibilidad de crecer como persona y se le acepte como crítico, racional y creativo.
- Parte de su propia motivación para aprender y se orienta hacia el desarrollo de tareas específicas.
- Busca la aplicación y práctica inmediata de aquello que aprende.
- Se centra en la resolución de problemas más que en la ampliación de conocimientos teóricos.
Tomando en cuenta lo anteriormente expuesto es
necesario ubicar el papel del educador que orienta su función docente
respetando las características del adulto. Bajo ésta idea, el educador debe...
- Tener una conciencia clara de las necesidades de aprendizaje de sus educandos.
- Asumir un rol de facilitador del aprendizaje.
- Ubicarse como una fuente de conocimientos, experiencias e informaciones.
- Atender el proceso educativo al considerar las necesidades generales y específicas del grupo de educandos.
- Aceptar el desempeño de su múltiple función como asesor, monitor, mentor, guía y orientador al practicar en forma eficiente la evaluación permanente y formativa.
- Aceptar que el educando adulto es capaz de manifestar la autoevaluación.
- Establecer relaciones interpersonales con sus educandos e identificar positivamente sus características
- Asumirse como parte del grupo de adultos y como un agente de cambios
- Ser partícipe de la planeación del currículo o programa educativo que conducirá
- Mantener apertura y flexibilidad ante la necesidad de hacer cambios al programa para atender las necesidades específicas de los educandos.
- Promover un clima de aceptación, reconocimiento y participación entre los educandos.
- Captar y aprovechar la energía dinámica (sinergía) del grupo para lograr los objetivos de aprendizaje.
- Aceptar al grupo como un conjunto más de recursos para el aprendizaje, descubriendo y reconociendo el bajage con el que cuentan sus integrantes.
- Provocar que los educandos tomen parte en el acto académico como agentes de intra e interaprendizajes
- Considerar que los educandos cuentan con ritmos y estrategias de aprendizaje diferenciales.
- Promover la transfrerencia de los aprendizajes hacia situaciones reales de cada uno de sus educandos. Esto implica necesariamente contar con información acerca de las expectativas de éstos desde el inicio del desarrollo del acto educativo.
- Aprovechar la utilidad del uso del objetivo como estrategia de enseñanza – aprendizaje
- Evitar discursos con contenidos desconocidos que provoquen interferencia para el aprendizaje.
- Contar con diferentes y variadas opciones para el desarrollo de ejercicios o actividades para el aprendizaje que multipliquen las formas de encarar un mismo problema y considera la aplicación a diferentes campos de la misma adquisición.
- Mantenerse atento a todos los cambios que intervienen en la vida escolar y profesional relacionado con su campo de dominio y el de sus educandos.
- Esforzarse por establecer vínculos entre los contenidos del acto educativo y las condiciones actuales del contexto de sus receptores.
- Permanecer permanentemente a la expectativa acerca de lo que los educandos manifiestan en sus discursos como necesidad de aprendizaje.
- Procurar un ambiente en la cual el adulto pueda expresarse, rescatar y compartir sus experiencias sin presión de patrones autoritarios.
- Favorecer un clima de respeto hacia el logro de objetivos comunes en grupos, en los cuales el fracaso no sea una amenaza.
- Influir para que los errores que cometen y la heterogeneidad de conocimientos y experiencias sean gestores de nuevos aprendizajes;
- Acordar entre él o ella y el grupo un contrato o convenio en el que se manifiesten las responsabilidades de ambas partes, siempre orientadas hacia el logro del aprendizaje.
- Debemos tener presente que un adulto siempre puede estar interesado en tener más conocimientos y es en el desaprendizaje, que encuentra su segunda oportunidad. La oportunidad de hacer de su vida actual una vida nueva, donde el compartir familiar, la gestión grupal y la acción ciudadana sean nutridas por nuevas y estimulantes ideas que los hagan más felices y prósperos.
En
conclusión en la manera en que se aplique la ciencia andragógica y sus
herramientas, a la educación superior, harán de ella un instrumento innovador
que repercute hacia una nueva educación superior democrática y de auto-gestión,
donde el principal partícipe será el adulto y el docente pasara a ser un simple
facilitador o guía en ese camino interminable del crecimiento del ser humano,
así como del proceso de aprendizaje y maduración que al igual que muchos
estudiosos de la materia, coincido en decir que simplemente es un proceso que
nunca termina.

